jueves, 15 de noviembre de 2012

Krystal...



Y así fue como después de 8 horas que parecieron 8 años, llegaste esa mañana del 15 de Noviembre, ligera de equipaje, con esos tus ojos inquietos y curiosos, como quien ve el mundo por 1era vez; me miraste, me estudiaste, reconociste mi voz, y en un segundo iluminaste el recinto con presencia angelical…
Nunca Olvidaré esa noche, tu 1era noche, cuando con las molestias de saberte fuera de casa, o al menos la única que conocías, invertías tu tiempo en llorar desconsoladamente… no querías comer, no querías dormir, no querías compañía (Ni siquiera de tu Madre)... solo clamabas por un poco de seguridad, por eso, te ofrecí mi pecho para que allí desahogaras tus más profundos temores, sin embargo, mi sorpresa no pudo ser más grande, cuando poco a poco tu llanto desesperado fue mermando, convirtiéndose poco a poco en solo un gemido, hasta apagarse por completo y convertirse así en un sueño profundo, arrullado por esa canción que solo tu y yo conocemos, y que por meses fue tu mejor analgésico…
Fueron días duros los que vinieron, no lo niego, porque nadie prepara al ser humano para lo que debe enfrentar desde ese momento en adelante… No existe una escuela que te gradúe, ni mucho menos existen recetas ciertas para lograr salir adelante con una nueva experiencia que en cada segundo que pasa te deja más preguntas que respuestas…
Noches enteras en vela, por no saber si llorabas de hambre, frío, sueño, o peor aún… porque te sentías mal; cada recoveco de la casa está grabado en mi memoria, ya podía caminar con los ojos cerrados o en la oscuridad, pues la noche era tu momento favorito para expresar tus inconformidades…
Mil quinientos millones de pañales fétidos me hicieron inmune al asco, o no sé si era el amor con que los cambiaba que no me parecían más que “Una gracia tuya”… ¡Si! ¡Suena cursi! Pero es que aún no puedo entender como pude contener tantas veces las ganas de vomitar… ¡y vaya que esto es difícil cuando tienes una sonrisa en tu boca!
Pero no todo era malo, ¡no señor! Por el contrario cada día que pasaba te veía adoptar nuevas posturas, concretar gestos, modular sonidos incoherentes, hasta que un fulano día, sin previa preparación o anestesia me regalaste tu 1era sonrisa… Fue allí cuando realmente supe que estaba vivo… Fue la más bella y sublime música que mis oídos alguna vez hubiesen escuchado, fue como un coro de ángeles anunciando que a partir de allí, sería un hombre nuevo… Jamás volvería a ser el mismo…
Tus manías crecían conforme tu cuerpo lo hacía, y la música siempre fue tu mejor remedio… eso no ha cambiado, pues hoy en día, todavía drenas tus energías cuando escuchas una canción de Nirvana o de Metallica… ¡Que conste que yo nunca te obligué!, como nunca te he obligado a nada ni nunca lo haré, es por eso que hoy más que nunca estoy convencido que el Rock se lleva en la sangre… muy a pesar de quienes “Ya tu sabes”.
Fui testigo de tus primeros pasos, torpes y cual “Borrachita”, pero demasiado seguros para mi gusto, no quería que tropezaras, que cayeras… vivía en un eterno maratón a campo traviesa detrás de ti… y si, lo confieso, me hiciste rebajar no menos de 3 kilos cuidándote de que no te fueras a lastimar en esa ardua travesía de explorar el mundo que te rodeaba… Y por eso, la vida me golpeó con la cruda realidad, allí tuve que experimentar mi 1er desapego hacia ti… ya no me necesitabas más para desplazarte de un lugar a otro, ibas y venías cuando y como te placía… fue en ese justo momento cuando me dí cuenta que ya no eras más “Mi bebé”… ahora eras “Mi niña”.
Aún recuerdo el enojo de tu madre cuando tuvo que escuchar con sus propios oídos que la primera palabra que articularon tus inocentes y cándidos labios fue “Papa”… ¡jajajajajaja! Pero lo entiendo, No debe fácil para una mujer, aceptar que ese pedacito de persona a quien acarreó dentro de si durante 9 meses, prefiera honrar con semejante gloria a un total desconocido como yo… Sin embargo pocos meses después se emparejó el juego… ¡jajajajajaja! Pero no niego que siento un fresquito muy rico dentro de mi cada vez que recuerdo ese momento… es la satisfacción de saber que nunca fui un extraño para ti, y esa fue tu manera de demostrármelo.
  Tuve que disciplinarte en ocasiones, Si… pero quiero que sepas que nunca lo hice y nunca lo haré por tu mal, solo Dios sabe que no miento, aunque para ser sincero tú nunca has sido “problemática”, un poco inquieta si… pero dime, ¿que niño sano y feliz no lo es?, por eso me siento tan orgulloso, porque al verte brincar, correr, gritar, jugar, cantar, bailar y hacer travesuras, me convenzo más y más de que eres feliz, y por encima de todo, que estas sana de cuerpo y mente…
¿Mi 2do desapego hacia ti? ¡Diossss tu 1er día de escuela! No podía creer esa mañana que mi bebé, mi chiquita grande ataviada con un uniforme escolar pasaría más de 5horas sin la protección, amor y ojo vigilante de papá y mamá… pero como tu nunca has dejado de sorprenderme gratamente, ese día me demostraste que estás hecha para las grandes cosas; tu apacible calma, tu inocente seguridad y tu rebeldía heredada me bofetearon cuando con una sonrisa en tus labios soltaste mi mano en la puerta del colegio, me miraste a los ojos y me dijiste: Chao papi… Te amo así (y extendiste tus brazos cual alas de un águila Real, dispuesta a emprender el vuelo hacia el horizonte), no pude hacer otra cosa que llorar de emoción...
Son tantos los momentos, son tantos los recuerdos, que podría pasar aquí mil horas contándotelos, y describiendo cada una de mis reacciones en cada uno de ellos, sin embargo, esta es una historia que se seguirá escribiendo por sí sola, eres tú la protagonista y yo un simple admirador de tu trabajo… Solo quiero, si algún día llegas a leer esto, que sepas que eres la mayor y más hermosa bendición que me ha dado la vida, que eres el amor de mi vida, que eres mi única razón de existir, que eres ese “porqué” me levanto cada mañana de la cama, que hoy, mañana y siempre podrás contar conmigo, como tu papá, tu amigo, tu cómplice… que no existe nada en este mundo que pueda separarme de este sagrado deber que Dios me ha encomendado, que es, guiar tus pasos y hacer de ti una mujer de bien, recta, moral, con principios, útil, independiente, amorosa, piadosa, y por encima de todo, fiel a tu propia esencia…
Hoy cumples 5 años de haber llegado a mi vida, ligera de equipaje, pero tus aciertos y fracasos son y siempre serán el más grande reto para mí, pero a la vez son mi más relajante consuelo, pues sé que aún me queda trabajo por hacer… por lo tanto, aún me queda mucho tiempo por ser papá… y eso es lo que deseo… ¡ser papá por siempre!

Feliz Cumpleaños Krystal Victoria… Que Dios Te Bendiga Hija…

Tu Papá.


 Diego J Corrales
  @Soy_Ogeid

6 comentarios:

Leo Garrido dijo...

Sublime... simplemente sublime... Este sentimiento no tiene comparación...

Te envidio :) cuando la mía cumpla 5 seguramente la felicitaré por skype.

Un abrazo, hermano, y disfrútela mucho

Jennifer Lanz dijo...

Imposible no botar tan solo una lágrima al leer esto. Te la comiste como siempre. Me hiciste retroceder 13 años cuando nació mi primera hija y 3 por los q llevó con Nico. Simplemente sin palabras...bendiciones y salud para ustedes.

Yobaira dijo...

Pana mío, no puedo parar de llorar...Un fuerte abrazo cargado de orgullo y admiración para ti <3.

Yuli dijo...

Hermoso Dieguito, lleno de sentimiento. Un abrazo

Jesus Castrillo dijo...

Hermano, sin palabras, un abrazo.

Ely Gil dijo...

Wow que HERMOSO. Me hiciste erizar la piel! Sabes trasmitir ese amor que sientes por ella a través de cada palabra. Excelente!!! para cuando el prox post?