martes, 17 de diciembre de 2013

Carta para el Hombre en el Espejo...

   

Muy Buenos días mi estimado amigo… y te llamo "Estimado Amigo" porque es la única manera que tengo para dirigirme a las personas, muy a pesar de que para ser sincero, te  desprecio por todo quien eres, sin embargo como dicen por allí… "lo cortés no quita lo valiente". 
He de escribirte hoy esta carta, pues luego de todos estos años compartiendo mi vida contigo, he llegado a la conclusión de que ya no te quiero más en ella; me he dado cuenta de todo el daño que me has causado, me he dado cuenta que cada vez que me paro frente al espejo, desconozco totalmente a ese hombre que veo allí observándome fijamente a los ojos, desprecio con toda mi alma la persona en la que te has convertido y me has hecho convertirme, me has herido a mi, has herido a mis seres amados y has destruido todo lo bueno y noble que pude haber llegado a ser. 
Lo más irónico del caso es que nunca debió ser así, nunca debiste alejarte de los ideales y el rumbo que Dios nos había deparado, nunca debiste invadir mis entrañas, no tenías derecho a convertirme en reflejo tuyo, pues la lógica de la vida dictaba que fueras tú quien tomara forma a partir de mí. Pero no… tú me corrompiste, te infiltraste en mi ser hasta convertirme en la misma porquería que tu eres, me llevaste a jugar el juego macabro de "Hombre Malo", donde yo soy el único culpable de todo lo que pasa y quien recibe todas las consecuencias que acarrea el ser como tú.
 No me gustan las comparaciones, sin embargo, no puedo evitar compararte con un cáncer: naciste espontáneamente, fuiste reproduciéndote en mi interior carcomiendo cada célula buena que encontrabas a tu paso, infectando con tu podredumbre mi cuerpo y mi alma, succionando cada halo de bondad que dentro de mí existía, has asaltado mi templo sagrado y has saqueado todos mis tesoros, me has convertido en un cascarón vacío… Eso nunca te lo voy a perdonar. 
¿Pero sabes que? ¡Ya está bueno ya! No voy a seguir permitiendo que destruyas mi vida, no voy a dejar que termines de asesinarme, no pienso seguir teniendo contemplaciones contigo, ¿Y sabes por qué? simple y llanamente porque ¡NO ME DÁ LA GANA de ser como tu! No quiero seguir siendo ese hombre en el espejo… 
A partir de hoy tendrás que lidiar con mi indiferencia, no esperes que te visite en mucho tiempo, pues no lo voy a hacer… morirás de inanición, No te alimentaré más, te voy a cortar el suministro de aire y energía, voy a estrangularte lentamente hasta que el  último suspiro de vida abandone tu ser y juro por lo más sagrado que de ti no quedará ni el recuerdo.  
Todo el orgullo, la malcriadéz, la agresividad, la intolerancia, la soberbia, la estupidez, la niñería, y la desconsideración a las que me has sometido estos años quedan irrefutablemente fuera de mi vida, y escucha bien: ¡Esta afirmación No es negociable! Tu verás que coño haces, si te plegas a mi intención o terminas muriendo en la orilla después de tanto nadar, pero si hay una sola determinación en esta decisión, es que no hay vuelta atrás… o desistes de tu posesión maléfica y vuelves a ser el reflejo que alguna vez fuiste, o simplemente quebraré todos y cada uno de los espejos que me encuentre y nunca más volverás a verme… 
Quiero pararme frente al espejo y sentirme orgulloso de lo que veo, quiero volver a ser ese hombre tranquilo, bondadoso, amoroso, dedicado, soñador, romántico, detallista, dicharachero y jodedor que siempre fui (Hasta que tu llegaste), quiero volver a amar a mis seres cercanos, quiero adorar a mi esposa, cuidar de mi hija, venerar a mis padres, disfrutar del mundo a mi alrededor… Quiero sembrar las semillas del progreso y la superación, quiero sentirme nuevamente agradecido por la vida y cantarle a ella cada vez que pueda, porque hasta eso me arrebataste, me robaste las ganas de ser lo que realmente soy: un artista… 
¡Pero ya no más! ¡Eso se acabó! De ahora en adelante volveré a retomar  todas esas cosas que me quisiste confiscar, entre ellas mi sonrisa. Mi poesía y mi música interior serás las armas, el amor por mí mismo será la razón, y la felicidad será mi meta, tu no volverás nunca a ser más fuerte que mi esperanza, pues mi fe será la luz que me guíe en esta travesía y Dios será mi único testigo… 
Y quiero culminar… no sin antes recordarte que: Ya estas advertido; Que conste que te dí este ultimátum y con él, una oportunidad de cambio, luego no quiero quejas o suplicas, ya queda de tu parte rectificar y sumarte a mi causa o de lo contrario tendrás que atenerte a una muerte inminente, pues ya no estoy dispuesto a seguir siendo como tú, NO VOY A SEGUIR SIENDO ESE HOMBRE EN EL ESPEJO. 
Me despido muy cordialmente agradeciendo los favores recibidos, porque de no haber existido tú, probablemente no existiría este nuevo yo...

Pdt: Y como sé que como tu orgullo es más grande y poderoso que tu mismo, y piensas simplemente hacer caso omiso a esta carta, Estimado Amigo te deseo que tengas un bello y sentido funeral…   



Antiguamente tuyo, Diego J Corrales.
                  @Alias_Jazz

3 comentarios:

@ExtremeDamage dijo...

coño, si yo le hablara a la tipa en mi espejo... no, mejor ni pienso en eso xD jajajaja

Genial el post.

eduardo inojosa dijo...

Santa Biblia Reina Valera 1960 - Romanos 7
15 Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.
16 Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena.
17 De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí.
18 Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.
19 Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.
20 Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.
21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.
22 Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios;
23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.
24 ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?
25 Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.

http://goo.gl/26Kyyq

eduardo inojosa dijo...

Santa Biblia Reina Valera 1960 - Romanos 7
15 Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.
16 Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena.
17 De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí.
18 Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.
19 Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.
20 Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.
21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.
22 Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios;
23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.
24 ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?
25 Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.

http://goo.gl/26Kyyq